El Templo de las Mujeres | 23/02 – 16/3 – 11/5 – 15/6 – 6/7 2018

Ven, nútrete en la antigua magia intemporal que se ilumina cuando las mujeres se reúnen juntas en el ritual. Hasta que desbordes con la sabiduría que habla tan puramente como la Tierra palpitante, como las mareas, los blancos lirios florecientes, las cenizas que caen, en el río apresurado de tu alma.

 

Cuando: Un viernes al mes, a partir de febrero 2018.
Fechas: 23/0216/311/515/66/7

Dónde: el·Up – calle trafalgar 48 3º interior (interfono el·Up) 08010 Barcelona

Horario: De 18:00hs a 20:00hs.
Confirmar asistencia: mangoshape@gmail.com

 

Será una nueva experiencia a la cual, de todo corazón, te invito a sumarte: iniciemos, juntas, un nuevo camino entre mujeres.

Exploraremos de manera sagrada y real “el templo del ​fluir femenino”, aprovechando el espacio de la no-mente,​ conectándonos con nuestros propios cuerpos y ​ una con otra. Crearemos un espacio verdaderamente nutritivo para fundirnos en el corazón femenino.

Sintoniza los ritmos sutiles de tu cuerpo y escucha desde lo profundo la respuesta. Nos reunimos para adorar y honrar la salvaje, implacable, suave, deliciosa, profunda, mística, dolorosamente bella raíz femenina, de la existencia que abre la vida hacia al ser.

 

 

 

 

¿Qué es para mí el Templo de las Mujeres?

Es lo Sagrado.

Un espacio en donde todo lo que soy, todo lo que somos es bienvenido.
Nuestro completo Ser, tal como somos. En donde no hace falta ser de ninguna otra manera. En donde no hace falta fingir, arreglar, cambiar o modificar quien soy. Es un lugar totalmente seguro, para explorar quien soy realmente. En donde tengo toda la libertad de aprender a amarme completamente… En donde estaré apoyada por mis hermanas, mujeres como yo, en el proceso de mi crecimiento. En donde no tengo que hacerlo sola

 

Qué alivio, exhalo completamente…

Me acuerdo, cuando conocí el trabajo del Templo, era yo un poco escéptica…
Me daba hasta un poco o mucho respeto. Pensaba que quizás es conveniente hacerlo… Y al mismo tiempo no me acercaba demasiado… A ver si me come… Y si yo no soy esto…

Pero algo en mi me llamaba… Me susurraba: Acércate niña, acércate hermana, acércate hija, déjate ser vulnerable, esta es tu fuerza…

En mi camino de la vida, he aprendido que mi mayor miedo no es el no tener éxito, o no cumplir lo que he venido a hacer, o no realizarme. No. Mi gran miedo es ser completamente yo, cumplir mi Dharma, realizarme, vivir mi fuerza y mi plenitud. Este es mi gran temor. Como la bella frase de la monja Benedictina Macrina Wiedekehr:

“Dios mío ayúdame a creer la verdad sobre mi misma, por muy hermosa que sea. Amen.”

 

Cuando entre al Templo por primera vez. Quizás antes todavía, con la incertidumbre, de que y como será… Debo decir que me sentí en casa desde el primer momento.Sentí, que he vuelto, que esta es una sabiduría, que mi interno ser, mis huesos lo conocían, desde hace mucho tiempo, desde siempre… Es un lugar natural para mí, en donde puedo experimentar, tocar, saborear, mi plenitud. Sin ser juzgada, sin tener que demostrar nada. Un espacio Sagrado de Sororidad, esta nueva palabra que significa hermandad.
Para mí el Templo es de donde vengo, y hacia a donde voy…

Es explorar quien soy, en un espacio sagrado y seguro. A través de mi cuerpo, del movimiento, de mis emociones, sensaciones, del tacto, del contacto y del compartir. Simplemente, SIENDO YO PLENAMENTE. Aprendiendo a amarme y a ser amada, a dar, y también a recibir. Tomando mi asiento en el círculo, soltando, rindiéndome a mi belleza, desde mi profunda confianza. Dejando que el círculo sea mí maestro…

Toma mi mano, hacemos el camino juntas, no lo tienes que hacer sola…

¡Bienvenida al Templo de las Mujeres!